Nos llaman muchos clientes en los últimos tres días antes de la mudanza. Con las cajas a medio hacer, sin haber pedido reserva de aparcamiento, con dudas sobre si el sofá cabe por la escalera. Lo entendemos perfectamente. Pero la diferencia entre una mudanza bien preparada y una improvisada se nota mucho. En las horas que tarda, en lo que te gastas y en lo agotado que acabas ese día.
Lo que viene aquí no es una lista genérica. Es lo que hemos aprendido después de años haciendo mudanzas en Girona. Los errores que vemos repetirse y las cosas que marcan la diferencia de verdad.
Cuatro semanas antes: empieza la limpieza
Para un piso de dos o tres habitaciones, lo razonable es empezar a preparar con un mes de margen. Parece exagerado, pero no lo es. Y la primera tarea no es hacer cajas: es decidir qué te llevas y qué no.
Haz una pasada por toda la casa y sé implacable. Todo lo que no hayas usado en el último año, pregúntate si de verdad lo necesitas en el piso nuevo. Los cajones del fondo, la ropa que no te pones, los trastos del trastero, los electrodomésticos que ya no funcionan. Cada cosa que no te llevas son metros cúbicos que no pagas en la mudanza.
Lo que está bien, véndelo en Wallapop o Vinted. Lo que no, dónalo o llévalo al punto limpio. En Girona hay varios puntos limpios: el de la carretera de Barcelona, el del polígono de Mas Xirgu y los puntos de recogida móviles que pasan por barrios. Usa la app del Ajuntament para ver el calendario.
Una clienta de Santa Eugènia nos contó que vendió por Wallapop una estantería, dos mesillas y un mueble de baño. Sacó 180 euros y se ahorró tres cajas en la mudanza. Tiempo bien invertido.
Tres semanas antes: el inventario y el material
Haz una lista de todo lo que te vas a llevar, habitación por habitación. No tiene que ser exhaustiva —nadie va a contar cada tenedor— pero sí que te ayuda a calcular cuántas cajas necesitas y qué piezas grandes van a ir.
En cuanto al material:
- Cajas: las de cartón de doble canal son las mejores. Calcula unas 20-30 para un piso de dos habitaciones. Las puedes comprar en tiendas de embalaje o pedir en supermercados (gratis, pero vienen de distintos tamaños y aguantan menos).
- Cinta de embalar: buena, no la barata que se despega sola. Compra al menos tres rollos.
- Papel burbuja: para la vajilla, los vasos, los cuadros y cualquier cosa frágil. No escatimes aquí.
- Rotulador grueso: para marcar cada caja con el contenido y la habitación de destino. Te parecerá una tontería hasta el día de la mudanza, cuando tengas 25 cajas iguales apiladas y no sepas cuál tiene las sábanas.
- Film transparente: para envolver cajones que no se abran durante el transporte.
Dos semanas antes: empaqueta lo que no uses
Empieza por lo que menos necesitas en el día a día: libros, decoración, ropa fuera de temporada, menaje que usas poco. Deja para el final la cocina básica, el baño y la ropa de la semana.
Tres reglas de embalaje que evitan el 90% de los desastres:
- Las cajas pesadas van pequeñas. Los libros, la vajilla, las herramientas: en cajas medianas o pequeñas. Una caja grande llena de libros no la levanta nadie y el fondo se revienta.
- Lo frágil, con relleno. Cada vaso, cada plato, envuelto individualmente en papel o burbuja. Y papel arrugado rellenando los huecos. Si la caja suena al agitarla, necesita más relleno.
- Etiqueta todas las cajas. Contenido y habitación de destino. «Cocina – vajilla frágil», «Dormitorio 1 – ropa», «Baño – toallas y productos». Los operarios agradecen saber dónde dejar cada cosa y tú no pierdes media hora buscando el cargador del móvil entre 30 cajas.
Una semana antes: los trámites que se olvidan
Este es el punto donde más gente falla. Hay cosas que hacer antes del día D y que si se olvidan complican todo:
- Reserva de aparcamiento: en muchas zonas de Girona necesitas pedir permiso al Ajuntament para que el camión de mudanzas pueda estacionar. Especialmente en el Barri Vell, el centro y zonas con aparcamiento regulado. Si no lo pides con antelación, el día de la mudanza vas a tener un problema serio. Algunas empresas lo gestionamos por ti, pero necesitamos aviso con una semana mínimo.
- Cambio de suministros: electricidad, agua, gas, internet. Da de baja en el piso antiguo y de alta en el nuevo. La luz y el agua se pueden gestionar en un par de días, pero el internet puede tardar una semana o más en estar activo. Pídelo ya.
- Avisa a quien haga falta: comunidad de vecinos (tanto la antigua como la nueva), banco, Hacienda si es relevante, Correos para el reenvío de correspondencia. Darse de alta en el padrón del nuevo municipio si cambias de ciudad.
- Llaves: asegúrate de tener las llaves del piso nuevo antes del día de la mudanza. Parece obvio, pero ha pasado: llegar con el camión cargado y descubrir que las llaves las tiene la inmobiliaria que cierra a las dos.
La maleta de supervivencia
Es lo más útil que puedes preparar y lo que menos gente hace. Una maleta o bolsa con todo lo que vas a necesitar la primera noche y el primer día en el piso nuevo, antes de abrir ninguna caja:
- Ropa para un par de días
- Productos de aseo básicos
- Sábanas y toallas para hacer la cama nada más llegar
- Cargadores de móvil y portátil
- Medicamentos si tomas alguno
- Algo para comer y beber: café, agua, unos sándwiches
- Papel higiénico (nadie se acuerda hasta que lo necesita)
- Herramientas básicas: destornillador, cúter, cinta
Esta maleta no va en el camión. Va contigo, en tu coche. El camión puede tardar en llegar, puede haber que esperar para descargar, y tú necesitas poder funcionar sin depender de encontrar la caja correcta.
El día antes: lo que no puede fallar
- Vacía y descongela el congelador. Si lo cargas lleno, se va a montar un charco en el camión.
- Desconecta la lavadora con al menos 12 horas de antelación para que drene bien.
- Deja los muebles que se desmontan a medio preparar: quita los cajones, vacía las estanterías, deja las puertas abiertas. Si los operarios tienen que vaciar un armario lleno antes de desmontarlo, eso es tiempo (y dinero) extra.
- Deja libre el pasillo y la entrada. El primer obstáculo que encuentren los operarios marca el ritmo de todo el día.
- Confirma con la empresa de mudanzas: hora de llegada, número de operarios, vehículo.
El día de la mudanza
Levántate pronto, desayuna bien y viste ropa cómoda. Vas a estar de pie todo el día. Antes de que lleguen los operarios, haz un último repaso: ¿queda algo en los armarios? ¿Se han vaciado todos los cajones? ¿Están las cajas cerradas y etiquetadas?
Cuando lleguen, enséñales el piso y diles qué va primero y qué va último. Lo primero que se carga es lo último que se descarga, así que piensa qué necesitas tener a mano nada más llegar al piso nuevo.
Y un consejo final: no intentes ayudar cargando muebles pesados. En serio. Deja eso a los profesionales. Tú estate disponible para responder dudas, indicar dónde va cada cosa y supervisar que no se quede nada. Es la mejor ayuda que puedes dar.
Si necesitas ayuda con tu mudanza en Girona, llámanos al 633 105 640.
