Mudarse a Figueres: lo que debes saber

Nos llamó una pareja de Barcelona un martes por la tarde. Habían encontrado piso en el centre de Figueres —zona Rambla, segundo sin ascensor— y querían mudarse en tres semanas. «¿Es complicado aparcar allí con el camión?» Buena pregunta. La respuesta es: depende del día y de si tienes suerte con el Ajuntament. Eso es Figueres en resumen: una ciudad con mucho carácter y algún que otro imprevisto logístico.

Si estás pensando en mudarte a Figueres, lo que viene aquí no es un artículo de portal inmobiliario. No te vamos a hablar de precio por metro cuadrado ni de demografía. Te vamos a hablar de lo que hemos visto después de hacer un buen número de mudanzas en esta ciudad: qué zonas tienen acceso complicado, qué cosas conviene saber antes del día de la mudanza y por qué Figueres no es tan difícil como parece —si vas preparado.

Una ciudad más grande de lo que imaginas

Mucha gente que viene de fuera tiene la imagen de Figueres como «el pueblo del Dalí». Y sí, el Museu-Teatre está ahí, en medio del centro, y es impresionante. Pero Figueres tiene casi 50.000 habitantes y una estructura urbana que mezcla el nucli antic más compacto con barrios residenciales bastante amplios —Vilatenim, la zona de l’Avinguda de Montserrat Vayreda, el sector de les Hortes.

Esto importa porque no es lo mismo mudarse al primer piso de un edificio antiguo en el Barri Vell que a un dúplex de 2005 en una urbanización de las afueras. El primer caso requiere planificación seria. El segundo, no tanto.

El centro: bonito, pero exige paciencia

Si tu destino está dentro del nucli antic —calles como Sant Pere, Besalú, Nou, o cerca de la Plaça de l’Ajuntament— hay cosas que conviene tener en cuenta.

Primero: el acceso en camión. La mayoría de estas calles tienen restricciones de horario y anchura. Hemos entrado con furgoneta cuando el camión no cabía —literalmente— en el giro de la esquina. No es un drama, pero hay que saberlo de antemano y dimensionar bien el vehículo.

Segundo: los ascensores. O la falta de ellos. Muchos edificios del centre históric no tienen ascensor o tienen uno de esos de cabina mínima que no entra ni una caja mediana en vertical. Si el piso es alto y hay muebles grandes, hay que hablar de montacargas o de desmontaje previo.

Tercero —y esto poca empresa lo dice—: si vas a solicitar reserva de aparcamiento al Ajuntament de Figueres para el día de la mudanza, pídela con al menos una semana de antelación. El trámite existe, funciona, pero no es inmediato.

Barrios donde la mudanza es más sencilla

Vilatenim es, en nuestra experiencia, uno de los destinos más cómodos de toda la ciudad. Calles anchas, edificios con ascensor, fácil acceso para camiones de tamaño estándar. Las familias que se mudan allí suelen tener mudanzas más tranquilas —y más baratas, porque se tarda menos.

La zona de l’Avinguda de Salvador Dalí y el sector nou de la ciudad también son manejables. Aparcamiento razonable, pocos problemas de acceso. Si tienes opciones y valoras la comodidad del día de la mudanza, estas zonas ganan por goleada al centro histórico.

Lo que sí sorprende a quien llega de fuera

Figueres tiene una dinámica comercial y de servicios bastante completa para ser una ciudad de su tamaño. Hay de todo —y cerca. Eso es un punto a favor claro si vienes de una ciudad grande y temes quedarte sin opciones.

Lo que sí cambia es el ritmo. Y el tráfico. La N-II pasa por aquí —o cerca— y el cruce con la AP-7 hace que algunas horas del día sean más movidas de lo esperado. Los martes son día de mercat a la Rambla, así que si puedes evitar la zona centro un martes por la mañana, mejor.

También: el viento. La tramuntana en l’Alt Empordà no es un mito. Hemos tenido días de mudanza con rachas de 80 km/h que complican cualquier maniobra con muebles grandes. No es lo habitual, pero si te mudas en invierno o primavera, ten el dato en mente.

Cuándo conviene pedir ayuda profesional

Hay mudanzas en Figueres que se pueden hacer perfectamente con amigos y una furgoneta alquilada. Un piso pequeño, edificio con ascensor, planta baja o primera, sin muebles especialmente voluminosos. Si eso es tu caso, adelante.

Pero si el piso está en el centre, es un cuarto o quinto sin ascensor, o tienes muebles de gran formato —armarios empotrados, sofás de esquina, pianos, lo que sea— la diferencia entre hacerlo bien y hacerlo mal se mide en horas de trabajo, en arañazos en las paredes y, a veces, en muebles que no bajan.

En mudanzas en Figueres llevamos tiempo trabajando en esta ciudad. Conocemos las calles, sabemos qué edificios tienen el acceso complicado y qué soluciones funcionan. Si tienes dudas sobre cómo organizar tu mudanza aquí, consúltanos sin compromiso.

Un par de cosas prácticas antes de cerrar

Si cambias de municipio, recuerda hacer el empadronament al Ajuntament de Figueres dentro de los tres meses siguientes a tu llegada. Y si tienes niños en edad escolar, la preinscripció per al curs que empieza en setembre se abre en primavera —no lo dejes para último momento.

Ah, y los aparcaments de la zona azul del centre tienen tarifa de residente. Vale la pena tramitarlo desde el primer mes.

Figueres es una buena ciudad para vivir. Lo vemos en las caras de la gente cuando termina la mudanza y se sienta en su nuevo piso. Normalmente, aliviados. A veces, con agujetas. Pero contentos.

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